Trucos para hacer la mejor tortilla de patatas

 La tortilla de patatas está presente, en nuestro país, en cada casa, en cada bar, en cada restaurante y, si me apuras, en cada esquina de nuestra extensa geografía. Por ello, si bien os hablaré en el futuro de su curioso origen, hoy quiero hablar de su elaboración. Y, claro, esto es un tema complicado ya que hay miles de maestros y de expertos en su preparación. Si, todo el mundo conoce el lugar dónde se degusta la mejor tortilla (“En casa de mi madre, las croquetas y la tortilla…”), igual que todo el mundo conoce al mejor jugador de mus del mundo que, la mayor parte de las veces, es uno mismo.

Pues bien, para que no haya discusiones, no vamos a hacer una lista de las mejores tortillas (sería una lista muy larga, con la de madres que hay), pero si una lista de consejos para preparar el plato más famoso de la gastronomía española. (Aquí, la sangría). Que sí, que cada persona es un mundo y tiene sus preferencias, pero aquí vamos a centrarnos en las claves generales y confiar en la mano del cocinero. ¡Vamos allá!

  • LAS PATATAS

Cortar las patatas, cuánto más blandas mejor. Algunos recomiendan que se corten en daditos pequeños y desiguales, de manera que suelten más almidón y se doren bien, pero la verdadera clave es que sean todos los trozos de igual tamaño. 

  • CEBOLLA

Si, en Lola somos “concebollistas”, porque la cebolla es clave en nuestra gastronomía. Pícala en trozos no demasiado pequeños y fríela junto con las patatas. Por lo general, una cebolla es suficiente para una sola tortilla.

  • EL MOMENTO DE FREIR

Fríe las patatas en aceite caliente, primero a fuego suave y después dorando la mezcla a fuego fuerte.

  • ¿ QUÉ ACEITE USO? ¿DÓNDE PONGO LA SAL? 

Utiliza aceite de oliva suave, no es necesario virgen extra. ¿Y la sal? Lo mejor es salar las patatas una vez que estas estén fritas. No es recomendable echar sal a los huevos batidos, mejor a las patatas.

  • LOS HUEVOS Y LA  MEZCLA. EL MOMENTO DE LA VERDAD

Aquí viena una de las claves fundamentales: LA PROPORCIÓN. Una regla que puedes usar, si te gusta cuajada es la siguiente: por cada patata del tamaño de un puño cerrado pon un huevo y si te gusta muy jugosa por cada 3 patatas pon 4 huevos o 5 si son pequeños. Siempre es mejor en caso de duda pecar de poner un huevo de más que de menos.

La mezcla de huevos batidos debe quedar justo al nivel de la patata y la cebolla cuando están se añadan. Si estas quedan sumergidas o flotando, significa que nos habremos pasado. Por último, no te olvides de no batir los huevos demasiado con el objetivo de no acelerar su coagulación.

No es necesario decirlo pero, al igual que pasa con las patatas, cuánto mayor es la calidad del huevo, lógicamente, la tortilla saldrá más rica.

Antes de incorporar la patata al huevo batido se debe escurrir todo el aceite posible. Después, es recomendable dejar reposar la mezcla durante unos 3 minutos.

  • TIEMPO

Vierte otro chorrito de aceite en la sartén (una cucharadita, no más) y espera a que esté muy caliente. Después vierte la mezcla de huevo y patata y dora cada parte durante unos 30 o 40 segundos. 

Si prefieres una tortilla cuajada y de consistencia más dura, debes remover mucho la mezcla antes de dejar que se haga el fondo. Si por el contrario quieres una tortilla poco cuajada y muy jugosa, no remuevas la mezcla y deja que el fondo se haga sin seguir mezclando.

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